Que el presidente Javier Milei tiene especial predilección por tirar con munición gruesa a la hora de hablar, no es novedad. A veces ni siquiera importa si hay argumentos fuertes para que determinadas personas reciban las agresiones presidenciales más allá de haber comentado alguna visión diferente a la del mandatario, pero lo cierto es que los disparos pueden llegar en cualquier momento y lugar.

Esta particular situación se da con opositores, artistas, periodistas, o economistas, pero ahora tuvo un nuevo episodio con Paolo Rocca, quien está al frente del Grupo Techint, y que perdió la licitación de una obra en Vaca Muerta a manos del grupo indio Welspun.. El de los empresarios, justamente, es otro de los blancos favoritos de Milei, que ya suma varios encontronazos con representantes de la industria, por lo que el mote de “Don Chatarrín” que ahora cayó sobre Rocca no debe sorprender.

Los casos en este sentido en los primeros dos años de gestión libertaria sobran, y los destinatarios fueron variados.

Grupo de los 6

Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA) e integrante del G6.

El primer desencuentro entre Milei y los industriales llegó muy rápido. Tras asumir en diciembre de 2023, en marzo de 2024 ya el flamante presidente recibió por primera vez en Casa Rosada a los representantes del Grupo de los 6 (la UIA, Camarco, la CAC, la Bolsa de Comercio y la Sociedad Rural Argentina), que estaban preocupados por la caída que venía mostrando la actividad, y pretendían conocer detalles sobre la salida del cepo.

“Ustedes son los que tienen que poner las pelotas para invertir. Se terminó la era de los empresarios que cazan en el zoológico. No esperen que el Estado les solucione los problemas de competitividad; eso es tarea de ustedes”, lanzó Milei ante los pedidos de explicaciones.

CICyP

Apenas un par de meses después, en mayo, Milei participó –ante 400 ejecutivos- del tradicional almuerzo del Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICyP). Por ese entonces una de las temáticas económicas más fuertes era el atraso cambiario, y algunos empresarios habían manifestado la necesidad de que “se corrigiera” el tipo de cambio.

El presidente apuntó que su programa no necesitaba devaluar, en medio de un discurso técnico con chicanas a economistas “del establishment” y a lo que se conoce como el “círculo rojo”.

“Lo que están diciendo la mayoría de los analistas está mal. Unos cuantos han currado durante muchos años con estos análisis berretas… ahora quieren forzar la realidad para lavar culpas”, dijo. Además, sostuvo que “no hay atraso cambiario”.

UIA

Daniel Fune de Rioja, expresidente de la UIA, también tuvo cruces con Milei. Foto: Luciano Thieberger.

En septiembre de 2024 el presidente asistió al festejo anual del Día de la Industria, donde por lo general se escuchan discursos, de alguna forma, “amistosos y de ocasión”. Por aquel entonces, los industriales estaban preocupados porque la producción industrial no levantaba cabeza. Milei aprovechó la ocasión para cuestionar protecciones y subsidios que, según él, generan “curros” y dependencia.

“A los que no necesitan el curro para vender, les va a ir bien”, dijo Milei. El entonces presidente de la UIA, Daniel Funes de Rioja, salió a responder sus dichos: “No son victimarios, sino víctimas de la presión fiscal y los costos logísticos”.

Supermercados

Alfredo Coto. Titular de Supermercados COTO. Foto: Guillermo Rodriguez Adami

Milei participaba de un acto para cerrar la etapa política de la Ley de Góndolas junto al empresario Alfredo Coto, en Mar del Plata, y aprovechó la oportunidad más para pegarle a la gestión kirchnerista que a los industriales, aunque les reclamó un rol más activo. “Se terminó la era del control de precios… hasta un simio entiende que eso termina mal”.

Además, apuntó: “No tengan miedo. Los fracasados se quedaron en el pasado. Para nosotros los empresarios no son el enemigo, son héroes, benefactores sociales”.

Paolo Rocca

Paolo Rocca tiene un segundo capítulo de desencuentros con el presidente Milei.

Hace casi un año, y en coincidencia con el hecho que explotó el lunes tras la licitación en Vaca Muerta, Miel había tenido un primer cruce con Paolo Rocca, director ejecutivo del Grupo Techint. En febrero del año pasado el presidente había salido con los tapones de punta no solo contra el empresario, sino que además había cuestionado la estructura de pensamiento de la cúpula de Techint. El detonante no fue solo la chatarra (insumo básico para la producción de acero), sino la presión que algunos economistas que se suponen cercanos a la empresa realizaban para forzar una salida del cepo con devaluación.

Milei resaltó además que los pedidos de «competitividad» eran, en realidad, pedidos de devaluación encubiertos. “Están acostumbrados a que el Estado les arregle el balance con el bolsillo de los argentinos. Si quieren ser competitivos, bajen los costos, no pidan que yo licue el salario de la gente con el tipo de cambio”, apuntó.

Además, al hablar del “ejército de econochantas”, Milei apuntó directamente a los consultores y economistas vinculados a la Fundación Observatorio Pyme y cuadros técnicos históricos del grupo. “Mandan a sus voceros a decir que el modelo está agotado solo porque se les terminó el curro de la protección. Se acabó la Argentina de los capitanes de la industria que viven de la teta del Estado. O compiten o se funden, pero conmigo no hay más privilegios”, sentenció.

Elon Musk

La motosierra le valió a Elon Musk un distanciamiento con Milei. Foto; AP.

En julio de 2025 la batería de cruces contra empresarios llegó incluso hasta Elon Musk. Hasta ese momento el multimillonario parecía uno de los máximos aliados del presidente argentino, pero un hecho cambió la relación, en medio de un agrietamiento fuerte de la relación entre Musk y Donald Trump, de quien Milei no quiere perder distancia.

Cabe aclararlo, el conflicto en este caso no nació de un ataque de Milei, sino de una autocrítica pública de Elon Musk en su red social, X. Musk publicó un mensaje defendiendo los recortes de gasto en Estados Unidos para evitar el default, y un usuario le respondió con una crítica por su cercanía estética con Milei: «Quizás no deberías haber llevado la motosierra al escenario y haberte portado como un tonto», le dijo.

Inesperadamente, el empresario, no salió en defensa de Milei, sino todo lo contrario. “Milei me dio la motosierra entre bambalinas y salí con ella, pero, en retrospectiva, le faltó empatía. Cortar el gasto es necesario, pero no puedes celebrar el dolor de la gente mientras lo haces», dijo.

La respuesta de Milei, claro, no tardó en llegar: «Hay gente que no entiende que para salvar al paciente hay que operar. La anestesia no es opcional si querés evitar que el país muera. Algunos se asustan cuando ven la sangre, pero nosotros no».


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El Presidente no se guarda nada: de Don Chatarrín a Elon Musk, los empresarios en la mira del león.
¿Quién será el próximo blanco del Presidente? El debate está encendido.
El estilo Milei: directos, polémicos y virales.
La economía argentina en modo «sin anestesia».
¿Amigos o enemigos? El cara a cara del poder con el empresariado.
De Vaca Muerta a la Casa Blanca (virtual), Milei deja huella.

,6 casos que ponen a los empresarios como blanco favorito de los dardos de Milei,

Que el presidente Javier Milei tiene especial predilección por tirar con munición gruesa a la hora de hablar, no es novedad. A veces ni siquiera importa si hay argumentos fuertes para que determinadas personas reciban las agresiones presidenciales más allá de haber comentado alguna visión diferente a la del mandatario, pero lo cierto es que los disparos pueden llegar en cualquier momento y lugar.

Esta particular situación se da con opositores, artistas, periodistas, o economistas, pero ahora tuvo un nuevo episodio con Paolo Rocca, quien está al frente del Grupo Techint, y que perdió la licitación de una obra en Vaca Muerta a manos del grupo indio Welspun.. El de los empresarios, justamente, es otro de los blancos favoritos de Milei, que ya suma varios encontronazos con representantes de la industria, por lo que el mote de “Don Chatarrín” que ahora cayó sobre Rocca no debe sorprender.

Los casos en este sentido en los primeros dos años de gestión libertaria sobran, y los destinatarios fueron variados.

Grupo de los 6

Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA) e integrante del G6.

El primer desencuentro entre Milei y los industriales llegó muy rápido. Tras asumir en diciembre de 2023, en marzo de 2024 ya el flamante presidente recibió por primera vez en Casa Rosada a los representantes del Grupo de los 6 (la UIA, Camarco, la CAC, la Bolsa de Comercio y la Sociedad Rural Argentina), que estaban preocupados por la caída que venía mostrando la actividad, y pretendían conocer detalles sobre la salida del cepo.

“Ustedes son los que tienen que poner las pelotas para invertir. Se terminó la era de los empresarios que cazan en el zoológico. No esperen que el Estado les solucione los problemas de competitividad; eso es tarea de ustedes”, lanzó Milei ante los pedidos de explicaciones.

CICyP

Apenas un par de meses después, en mayo, Milei participó –ante 400 ejecutivos- del tradicional almuerzo del Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICyP). Por ese entonces una de las temáticas económicas más fuertes era el atraso cambiario, y algunos empresarios habían manifestado la necesidad de que “se corrigiera” el tipo de cambio.

El presidente apuntó que su programa no necesitaba devaluar, en medio de un discurso técnico con chicanas a economistas “del establishment” y a lo que se conoce como el “círculo rojo”.

“Lo que están diciendo la mayoría de los analistas está mal. Unos cuantos han currado durante muchos años con estos análisis berretas… ahora quieren forzar la realidad para lavar culpas”, dijo. Además, sostuvo que “no hay atraso cambiario”.

UIA

Daniel Fune de Rioja, expresidente de la UIA, también tuvo cruces con Milei. Foto: Luciano Thieberger.

En septiembre de 2024 el presidente asistió al festejo anual del Día de la Industria, donde por lo general se escuchan discursos, de alguna forma, “amistosos y de ocasión”. Por aquel entonces, los industriales estaban preocupados porque la producción industrial no levantaba cabeza. Milei aprovechó la ocasión para cuestionar protecciones y subsidios que, según él, generan “curros” y dependencia.

“A los que no necesitan el curro para vender, les va a ir bien”, dijo Milei. El entonces presidente de la UIA, Daniel Funes de Rioja, salió a responder sus dichos: “No son victimarios, sino víctimas de la presión fiscal y los costos logísticos”.

Supermercados

Alfredo Coto. Titular de Supermercados COTO. Foto: Guillermo Rodriguez Adami

Milei participaba de un acto para cerrar la etapa política de la Ley de Góndolas junto al empresario Alfredo Coto, en Mar del Plata, y aprovechó la oportunidad más para pegarle a la gestión kirchnerista que a los industriales, aunque les reclamó un rol más activo. “Se terminó la era del control de precios… hasta un simio entiende que eso termina mal”.

Además, apuntó: “No tengan miedo. Los fracasados se quedaron en el pasado. Para nosotros los empresarios no son el enemigo, son héroes, benefactores sociales”.

Paolo Rocca

Paolo Rocca tiene un segundo capítulo de desencuentros con el presidente Milei.

Hace casi un año, y en coincidencia con el hecho que explotó el lunes tras la licitación en Vaca Muerta, Miel había tenido un primer cruce con Paolo Rocca, director ejecutivo del Grupo Techint. En febrero del año pasado el presidente había salido con los tapones de punta no solo contra el empresario, sino que además había cuestionado la estructura de pensamiento de la cúpula de Techint. El detonante no fue solo la chatarra (insumo básico para la producción de acero), sino la presión que algunos economistas que se suponen cercanos a la empresa realizaban para forzar una salida del cepo con devaluación.

Milei resaltó además que los pedidos de «competitividad» eran, en realidad, pedidos de devaluación encubiertos. “Están acostumbrados a que el Estado les arregle el balance con el bolsillo de los argentinos. Si quieren ser competitivos, bajen los costos, no pidan que yo licue el salario de la gente con el tipo de cambio”, apuntó.

Además, al hablar del “ejército de econochantas”, Milei apuntó directamente a los consultores y economistas vinculados a la Fundación Observatorio Pyme y cuadros técnicos históricos del grupo. “Mandan a sus voceros a decir que el modelo está agotado solo porque se les terminó el curro de la protección. Se acabó la Argentina de los capitanes de la industria que viven de la teta del Estado. O compiten o se funden, pero conmigo no hay más privilegios”, sentenció.

Elon Musk

La motosierra le valió a Elon Musk un distanciamiento con Milei. Foto; AP.

En julio de 2025 la batería de cruces contra empresarios llegó incluso hasta Elon Musk. Hasta ese momento el multimillonario parecía uno de los máximos aliados del presidente argentino, pero un hecho cambió la relación, en medio de un agrietamiento fuerte de la relación entre Musk y Donald Trump, de quien Milei no quiere perder distancia.

Cabe aclararlo, el conflicto en este caso no nació de un ataque de Milei, sino de una autocrítica pública de Elon Musk en su red social, X. Musk publicó un mensaje defendiendo los recortes de gasto en Estados Unidos para evitar el default, y un usuario le respondió con una crítica por su cercanía estética con Milei: «Quizás no deberías haber llevado la motosierra al escenario y haberte portado como un tonto», le dijo.

Inesperadamente, el empresario, no salió en defensa de Milei, sino todo lo contrario. “Milei me dio la motosierra entre bambalinas y salí con ella, pero, en retrospectiva, le faltó empatía. Cortar el gasto es necesario, pero no puedes celebrar el dolor de la gente mientras lo haces», dijo.

La respuesta de Milei, claro, no tardó en llegar: «Hay gente que no entiende que para salvar al paciente hay que operar. La anestesia no es opcional si querés evitar que el país muera. Algunos se asustan cuando ven la sangre, pero nosotros no».


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