Friedrich Merz en China: un nuevo capítulo en las relaciones Alemania-China en medio de la incertidumbre global
El canciller alemán, Friedrich Merz, inició este miércoles una visita de alto nivel a China que ha capturado la atención internacional, en un momento en que el tablero geopolítico global se reconfigura bajo la sombra de las políticas proteccionistas de Estados Unidos y las tensiones comerciales entre Occidente y Pekín.
En su primera parada en el Gran Palacio del Pueblo, Merz se reunió con el primer ministro chino, Li Qiang, en un encuentro que marcó el tono de un diálogo franco y pragmático. El líder alemán subrayó que existe un «gran potencial para un mayor crecimiento» entre ambas economías, pero no escatimó en señalar que Alemania tiene preocupaciones específicas sobre su cooperación con China, que busca mejorar y hacer «más justa».
«Tenemos preocupaciones muy específicas sobre nuestra cooperación, que queremos mejorar y hacer más justa», declaró Merz, en una frase que resonó en los pasillos del poder en Pekín y en las bolsas de valores europeas.
Un viaje en clave estratégica
La visita de Merz se produce en un contexto de intensa actividad diplomática europea hacia China. En las últimas semanas, los líderes de Francia, Reino Unido y Canadá también han viajado a Pekín con el objetivo de reequilibrar sus relaciones económicas con el gigante asiático. Incluso se especula con una posible visita del presidente estadounidense Donald Trump el 31 de marzo, lo que subraya el interés estratégico de Occidente por mantener canales abiertos con China en un momento de creciente incertidumbre global.
Berlín y Pekín buscan aprovechar décadas de lazos económicos, en un momento en que la ofensiva arancelaria de Trump ha desatado preocupaciones mundiales. Para Alemania, una economía dependiente de las exportaciones, mantener relaciones económicas sólidas con China es vital, pero también implica navegar por aguas turbulentas.
Multilateralismo, comercio libre y la sombra de Ucrania
Durante el encuentro, Merz destacó que Alemania y China «comparten unas responsabilidades en el mundo» que deben ejercerse de manera conjunta, al tiempo que defendió la necesidad de reforzar la cooperación con Pekín también a nivel europeo. Li Qiang, por su parte, declaró que China y Alemania, «como dos grandes economías del mundo con influencia significativa, deberían (…) salvaguardar conjuntamente el multilateralismo y el libre comercio».
El mandatario alemán publicó un mensaje en su cuenta de la red social X en el que señaló que «unos 7.500 kilómetros separan Berlín y Pekín, una distancia que siempre nos ha complacido acortar». Para que eso tenga éxito, se necesitan «canales de comunicación abiertos», escribió en la plataforma.
Sin embargo, el diálogo no se limitará a temas económicos. Merz tiene previsto reunirse en la tarde con el presidente chino, Xi Jinping, con quien abordará la cooperación económica y hará hincapié en los intereses de su país y otros europeos. Se espera que el canciller inste a Xi a que presione a Rusia, aliada de Pekín, para que ponga fin a la guerra en Ucrania, un asunto que ha tensado las relaciones entre Occidente y China.
China: socio estratégico y rival sistémico
La visita de Merz se produce en un momento en que Berlín busca reducir riesgos derivados de su dependencia de China, sin apostar por un «desacople» económico, una opción que el propio canciller ha calificado de «error». China, la segunda economía del mundo, superó a Estados Unidos el año pasado como el mayor socio comercial de Alemania, con una economía en recesión, aunque Berlín también considera al país gobernado por el Partido Comunista como un rival sistémico de Occidente.
Analistas han tomado nota del hecho de que Merz viajó a India, la mayor democracia del mundo, semanas antes de dirigirse a China, lo que sugiere una estrategia de diversificación de alianzas por parte de Alemania.
Antes de viajar, el canciller alemán defendió un «diálogo entre iguales» y avanzó que abordaría cuestiones como las sobrecapacidades industriales y las restricciones chinas a la exportación de materias primas estratégicas. «Pero no debemos hacernos ilusiones», añadió, al señalar que China, como rival de Estados Unidos, ahora «reivindica el derecho a definir un nuevo orden multilateral según sus propias reglas».
El desafío de las empresas europeas
En términos más generales, las empresas europeas se quejan de que China, con su baja demanda interna, está inundando Europa con productos baratos gracias a las subvenciones estatales y a una moneda infravalorada. En 2025, China fue el principal socio comercial de Alemania, con un volumen de intercambios de 251.800 millones de euros, según datos oficiales alemanes. El déficit comercial de Alemania con China alcanzó el año pasado la cifra récord de 89.000 millones de euros (105.000 millones de dólares).
Agenda del jueves: tecnología, innovación y comercio electrónico
Este jueves, el canciller germano visitará la Ciudad Prohibida y posteriormente la sede de Mercedes-Benz en Pekín, tras lo cual se desplazará a la ciudad oriental de Hangzhou, uno de los polos logísticos del comercio electrónico chino. La agenda refleja el interés de Alemania por profundizar en sectores clave como la automoción y la innovación digital, pero también por entender el modelo chino de comercio electrónico y logística.
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