Barcelona, 22 de diciembre de 2025. – Cuando la ciudad aún bosteza y la luz del amanecer tiñe de dorado el frente marítimo, hay quien ya ha corrido varios kilómetros. Entre ellos, una periodista que lleva en la muñeca un reloj que mide pulsaciones y dibuja mapas de sus obsesiones: un GPS emocional que registra cada paso, cada latido, cada subida y bajada de la ruta. Ella lo reconoce sin tapujos: es una de esas.

No siempre avanza con épica. Hay días en que parece un anuncio de superación personal; otros, una señora escapándose del Zara sin pagar. Si te cruzas con ella jadeando, quizá pienses: «¿Pero quién la persigue?». Nadie. Eso ya debería ser una señal. Y aunque suene a chiste, ella advierte: no te rías demasiado. Tú podrías acabar igual.

Susana Quadrado Mercadal, redactora jefa en Sociedad de este diario, recuerda sus inicios con humor y honestidad. Al principio, solo salía a trotar «para mover el culo» y despejarse un poco. Como casi todo el mundo, empezó por una buena causa. Pero el cuerpo aprende pronto cierta alquimia: una claridad que llega tras kilómetros al aire libre, quemando suela con cámara de aire. Quieres más.

Con el tiempo, el progreso llega casi sin darte cuenta. Un día pruebas con una carrera de 7 kilómetros. Luego con otra de 10 «porque esta es llana», y luego otra. Hay oferta para parar un tren. Empiezas a discutir de zapatillas y ritmos como una erudita. Estrenas zapas cada seis meses, convencida de que estas sí que te harán volar. Carísimas. Las marcas viven del entusiasmo de los ilusionados. Y te apuntas a tu primer medio maratón «para probar». Ahí empieza la pendiente. El efecto dopamínico.

Después llegan más dorsales y más tartas de cumpleaños. Te conviertes por sorpresa en la «mami chula» que corre con su hija cañón. En una de esas carreras, cruzas la meta jurando que no repetirás semejante disparate. Lo juras con calambres y una lucidez inaudita. Diez minutos después, mientras bebes agua y recuperas el habla, ya estás calculando cómo rebajar tiempo. Primero terminar; luego mejorar. Y buscas en Google tu próximo destino, otro reto, una nueva fantasía.

Los últimos kilómetros de un medio maratón son todo un panorama. Rostros desencajados, pasos arrastrados, músculos dando alaridos, el hígado en la boca. También es una de esas. Ha estado allí. Eufórica en el kilómetro 15, náufraga en el 18. Ha terminado andando, mareada, casi muerta…, extrañamente feliz.

El movimiento a veces cura y, como escribe Haruki Murakami, resulta creativo porque deshace nudos existenciales y también narrativos. Quien lo vive lo sabe. Correr nos hace más eficaces y, en estos tiempos ansiosos, eso es oro.

Toda adicción pide escalada. Montaña. Triatamigos. Maratones. Ultras. Un club con camiseta propia y un chat de WhatsApp inagotable. Ahí no llegará, aunque lo entiende. La tribu reconforta como un grupo de alcohólicos anónimos: «Hola, soy fulanito/menganita, y no puedo dejar de correr».

Sabe que hay una industria voraz entorno a este placer masoquista por sufrir. Y mucho postureo, demasiado. Antes de que el running se convirtiera en una de las mejores maneras de socializar, era simplemente footing. Lo suyo. Aun así, sigue enganchada. Porque durante unos kilómetros el mundo cabe en la respiración y parece ordenarse. Corre por ese instante. Mañana llevará el dorsal 22.715.


Tags virales / Palabras clave / Frases para redes:

  • 🏃‍♀️ «¿Quién la persigue? Nadie. Eso ya debería ser una señal»
  • 🌅 «Cuando Barcelona todavía bosteza, ya he corrido varios kilómetros»
  • 🗺️ «Un GPS emocional en la muñeca: mi reloj mide obsesiones»
  • 👟 «Discutes de zapatillas como una erudita y estrenas zapas cada seis meses»
  • 🏅 «Juraste que no repetirías, pero 10 minutos después ya buscabas tu próximo reto»
  • 😅 «Mami chula que corre con su hija cañón: la evolución del running»
  • 😵 «Kilómetro 15: eufórica. Kilómetro 18: náufraga. Línea de meta: extrañamente feliz»
  • 📚 «Haruki Murakami tenía razón: correr deshace nudos existenciales y narrativos»
  • 💬 «Hola, soy fulanito/menganita, y no puedo dejar de correr»
  • 📱 «Chat de WhatsApp inagotable, camiseta propia, y un dorsal más»
  • 🔥 «En tiempos ansiosos, correr es oro: te hace más eficaz y creativo»
  • 🚶‍♀️ «Antes era footing, ahora es running: la evolución de mover el culo»
  • 🌍 «El mundo cabe en la respiración durante unos kilómetros: por eso corro»
  • 🏆 «Mañana corro con el dorsal 22.715: la cuenta atrás de una adicta sana»
  • 😂 «¿Te ríes? Tú podrías acabar igual… y jurar que no, y acabar apuntándote»

Periodista y redactora jefa en Sociedad. Premio Comunicació i Benestar Social del Ayuntamiento de Barcelona (1998) y Premio Pedro Vega de Periodismo (2025). Colaboradora en RAC1.

,


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *