Ocho de cada diez ciudadanos perciben un deterioro de la democracia española, según el último CIS de Tezanos
La última oleada del Barómetro de Opinión Pública del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), dirigida por José Félix Tezanos, ha revelado un dato preocupante: el 80% de los españoles considera que la democracia en España ha empeorado en los últimos tiempos. Solo un 6,6% cree que ha mejorado, mientras que un 12,4% opina que se mantiene igual. Este pesimismo generalizado no es un fenómeno aislado, sino que se inscribe en un contexto de creciente polarización política, crisis de confianza institucional y debates sobre el estado de derecho que han copado la agenda pública en los últimos meses.
Un desgaste que atraviesa ideologías
Lo más llamativo del estudio es que este pesimismo no se limita a un sector ideológico concreto. Tanto votantes de izquierdas como de derechas, independientemente de su proximidad al poder o a la oposición, comparten la percepción de un retroceso democrático. Entre los encuestados de PSOE, PP, Vox, Sumar y partidos nacionalistas, la mayoría coincide en señalar un deterioro. Solo una minoría —ligada a los partidos mayoritarios en el Gobierno— considera que la situación se ha mantenido estable o ha mejorado.
Este consenso transversal sugiere que el problema no es solo político, sino estructural: desconfianza en el funcionamiento de las instituciones, desacuerdo sobre el papel de la justicia, tensiones territoriales y la percepción de que el debate público se ha radicalizado. El CIS también registra un aumento en la preocupación por la libertad de expresión, la independencia judicial y la transparencia en la toma de decisiones.
El papel de la polarización y el discurso público
Expertos en ciencia política señalan que la sensación de deterioro está alimentada por la escalada retórica entre bloques. El debate sobre el CGPJ, la renovación de órganos constitucionales, la amnistía a líderes independentistas catalanes y la gestión de la crisis de los ‘golpistas’ del 1-O han convertido a la democracia en un campo de batalla simbólico. Cada bando acusa al otro de poner en riesgo el sistema, lo que alimenta la sensación colectiva de que algo no funciona.
Además, las redes sociales y los medios de comunicación han amplificado las voces más extremas, dificultando el diálogo y reforzando la percepción de una sociedad rota. El CIS refleja que el 67% de los encuestados considera que el tono del debate político es cada vez más agresivo, y el 58% cree que las instituciones no logran frenar la desinformación.
El Gobierno, en el punto de mira
El Ejecutivo de Pedro Sánchez no escapa a esta dinámica. Entre sus críticos, la sensación de que la democracia se ha deteriorado alcanza el 87%, mientras que incluso entre sus votantes más fieles, el 54% reconoce un empeoramiento. Este dato es especialmente relevante porque indica que el desgaste no es solo un fenómeno de oposición, sino que también afecta a la base social del propio Gobierno.
En paralelo, el CIS muestra que la confianza en el Congreso, el Senado y el Tribunal Constitucional ha caído por debajo del 30%, un mínimo histórico. Solo el 22% de los españoles confía en que los partidos políticos defiendan la democracia por encima de sus intereses electorales.
Una democracia en tensión
El informe también indaga sobre las causas percibidas de este deterioro. Entre las más citadas figuran la politización de la justicia (41%), el auge de los partidos antisistema (35%), la corrupción (28%) y la gestión de la crisis catalana (26%). Curiosamente, solo un 12% atribuye el problema a la influencia de potencias extranjeras, lo que sugiere que el debate se centra en factores internos más que en conspiraciones externas.
Los analistas advierten de que esta percepción puede tener consecuencias a largo plazo: si la mayoría de los ciudadanos cree que la democracia funciona peor, es más probable que se desmovilicen, que desconfíen de los mecanismos de participación o que busquen soluciones autoritarias como alternativa.
La necesidad de un relato regenerador
Ante este escenario, voces de la sociedad civil y de la academia reclaman un relato regenerador que devuelva la esperanza en las instituciones. Propuestas como la reforma electoral, la limitación del aforamiento, la despolitización de la justicia y el impulso de la educación cívica ganan peso en el debate público. También se insiste en la necesidad de que los partidos políticos recuperen el diálogo y el acuerdo por encima del enfrentamiento permanente.
El CIS no ofrece soluciones, pero su dato más contundente es un toque de atención: ocho de cada diez españoles perciben un deterioro de la democracia. Si esa mayoría silenciosa se organiza y exige cambios, el sistema tendrá que responder. Si no, el pesimismo puede terminar convirtiéndose en profecía autocumplida.
Etiquetas y términos virales: deterioro democracia España, CIS Tezanos, 80% ciudadanos, polarización política, crisis institucional, confianza democrática, Pedro Sánchez, debate público agresivo, desinformación, justicia politizada, CGPJ, amnistía, corrupción, partidos antisistema, regeneración democrática, educación cívica, diálogo partidos, opinión pública, Barómetro CIS, tensión territorial, libertad expresión, Tribunal Constitucional, Congreso desconfianza, Senado, aforamiento, reforma electoral, mayoría silenciosa, profecía autocumplida, redes sociales, medios comunicación, bloqueo institucional, crisis catalana, golpistas 1-O, desmovilización, soluciones autoritarias, relato regenerador, sociedad civil, academia, ciencia política, debate público, polarización, deterioro democrático, España, CIS, Tezanos, democracia, deterioro, ciudadanos, opinión, encuesta, confianza, instituciones, polarización, Gobierno, Sánchez, PSOE, PP, Vox, Sumar, nacionalistas, CGPJ, amnistía, corrupción, justicia, Constitucional, Congreso, Senado, desinformación, redes sociales, medios, bloqueo, territorial, catalana, 1-O, golpistas, desmovilización, autoritarias, regeneración, civil, academia, política, debate, bloqueo, territorial, catalana, 1-O, golpistas, desmovilización, autoritarias, regeneración, civil, academia, política, debate.
,


Deja una respuesta