Jennifer Aniston: Liberan a su acosador y se refuerza la seguridad en su mansión

La decisión judicial de liberar a Jimmy Wayne Carwyle, el hombre acusado de acosar a Jennifer Aniston, ha generado una ola de preocupación tanto en el entorno de la actriz como en sus seguidores. Carwyle, de 49 años, fue puesto en libertad bajo estrictas medidas de control, incluyendo el uso de un monitor GPS y la prohibición de acercarse a la actriz y sus propiedades, pero la defensa de Aniston insiste en que esta medida no garantiza su seguridad.

El caso se remonta al 5 de mayo de 2025, cuando Carwyle estrelló su camioneta contra los portones de la mansión de Aniston en Bel Air, causando daños valuados en más de 50,000 dólares. Según documentos judiciales, el hombre padece esquizofrenia y delirios erotomaníacos, lo que lo llevó a creer durante años que Aniston era su esposa y que debían formar una familia. Incluso llegó a enviarle mensajes identificándose como «Cristo» y detallando planes para tener tres hijos con ella.

El tribunal determinó que Carwyle no está en condiciones de enfrentar un juicio penal por ahora, por lo que fue integrado a un programa de tratamiento de salud mental. Sin embargo, la defensa de Aniston solicitó que fuera internado en un hospital estatal de máxima seguridad, argumentando que la actriz vive en un «temor constante» ante la posibilidad de que su acosador vuelva a intentar contactarla o acercarse a ella.

Ante esta situación, Aniston ha reforzado drásticamente la seguridad privada en su residencia, consciente de que la obsesión de Carwyle podría reactivarse en cualquier momento. El proceso penal permanece suspendido hasta que se evalúe un progreso real en el estado mental del acusado, con una próxima audiencia programada para el 29 de abril.

El caso ha puesto de relieve los desafíos que enfrentan las celebridades ante el acoso y la violencia de algunos seguidores, así como las limitaciones del sistema judicial para proteger a las víctimas cuando el agresor sufre trastornos mentales graves. Mientras tanto, Aniston continúa con su vida profesional y personal, pero sin bajar la guardia ante una amenaza que, aunque controlada, no ha desaparecido por completo.

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