POLICÍA NACIONAL EN CRISIS: DIMITE EL JEFE OPERATIVO TRAS DENUNCIA POR VIOLACIÓN Y SALPICAN A LA MINISTRA MARLASKA
Madrid, 19 de febrero de 2026.- La Policía Nacional afronta la peor crisis institucional de su historia tras la dimisión este miércoles de José Ángel González Jiménez, ex director adjunto operativo (DAO), acusado de presunta violación por una agente de la brigada de Extranjería de la Jefatura Superior de Madrid. El escándalo, que ha conmocionado a la corporación y salpicado al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, revela además una presunta campaña de presiones y filtraciones para amedrentar a la víctima.
Según fuentes judiciales, los hechos se remontan a 2023, cuando la agente denunció haber sido agredida sexualmente por González Jiménez en dependencias policiales. Desde entonces, según su abogado, la víctima habría sufrido un «bombardeo» de mensajes intimidatorios en grupos internos de WhatsApp, donde su identidad se filtró pese a las medidas de protección previstas en el protocolo de actuación ante agresiones sexuales dentro del cuerpo.
El ministro Marlaska, que compareció este martes en el Congreso en medio de broncas y aplausos atronadores de sus compañeros socialistas, aseguró desconocer el caso hasta su trascendencia pública y anunció el cese fulminante de su mano derecha, el comisario Óscar San Juan, al que la denunciante acusa de haberla presionado para que retirara la denuncia. «Si la víctima considera que he fallado, dimitiré», prometió Marlaska, colocando el peso de todo un ministerio sobre los hombros de una persona que, según su entorno, atraviesa «un momento devastador».
El daño institucional, sin embargo, parece irreparable. Aunque González Jiménez pueda demostrar su inocencia, expertos en violencia de género advierten que el escándalo ya ha causado un impacto demoledor en la confianza de las víctimas hacia la Policía. «¿Cómo puede una mujer que ha sufrido una agresión sexual sentirse segura denunciando si la máxima autoridad operativa es la persona a la que debe acudir?», se pregunta María Rodríguez, portavoz de la asociación Mujeres en Lucha.
El caso ha reavivado el debate sobre los protocolos de actuación ante agresiones sexuales dentro de las fuerzas de seguridad. Aunque la Policía cuenta con guías específicas para evitar la revictimización —el sufrimiento añadido que experimentan las víctimas por el trato institucional—, el escándalo demuestra que, en la práctica, estas medidas fallan estrepitosamente cuando el agresor forma parte del propio cuerpo.
Fuentes policiales consultadas por EL PAÍS aseguran que el ambiente en comisarías y academias es de «shock total». «Estamos hablando de la persona que estaba al mando de toda la operación policial en España», explica un inspector con 20 años de servicio. «Si esto ha podido pasar ahí, ¿qué no estará pasando en los puestos más bajos?».
La dimisión de González Jiménez, que alegó querer «preservar el buen nombre de la Policía», llega además en un momento especialmente delicado para la institución, que en los últimos meses ha tenido que hacer frente a varias polémicas relacionadas con casos de acoso y abuso de poder. La asociación de guardias Unidos y la Unión Federal de Policía ya han anunciado que exigirán una investigación interna exhaustiva y la depuración de responsabilidades.
Mientras tanto, Interior ha tenido que asignar escolta a la agente denunciante, una medida que, aunque destinada a protegerla, ha causado alarma en la sociedad. «Es desolador que alguien que denuncia a quienes deben protegernos necesite protección», reflexiona el editorialista de este diario.
El caso, que promete tener más capítulos en los próximos meses, ha reabierto el debate sobre la cultura de silencio y encubrimiento que aún persiste en muchas instituciones españolas. Mientras la justicia decide sobre la culpabilidad o inocencia de González Jiménez, lo cierto es que, para muchas mujeres, la confianza en la Policía como institución dispuesta a escuchar y proteger a las víctimas de violencia sexual ha sufrido un golpe del que tardará años en recuperarse.
TAGS Y FRASES VIRALES:
- «Si la víctima considera que he fallado, dimitiré» – Marlaska
- «Preservar el buen nombre de la Policía»
- «Bombardeo de mensajes intimidatorios»
- «Revictimización institucional»
- «La máxima autoridad operativa, el agresor»
- «¿Cómo puede una mujer sentirse segura denunciando?»
- «Shock total en la corporación»
- «La confianza en la Policía, dañada para años»
- «Cultura de silencio y encubrimiento»
- «Escándalo que salpica al ministro del Interior»
- «La víctima necesita escolta para denunciar a sus protectores»
- «¿Qué no estará pasando en los puestos más bajos?»
- «La Policía afronta su peor crisis institucional»
- «Protocolos que fallan estrepitosamente»
,


Deja una respuesta