Barcelona, 22 de abril de 2025 — El sol del mediodía arde sobre la pista Rafa Nadal como un reflector de Hollywood, y en los palcos vip se nota el vacío de ausencias ilustres. Pero el rumor corre por el estadio como un susurro conspirativo: Musetti-Moutet está que arde. Y de pronto, como si se hubiera corrido la cortina de un teatro, los palcos se llenan de golpe. Nadie quiere perderse el espectáculo.
No está Carlitos Alcaraz, la joven estrella murciana que ayer confesaba con la voz rota: «Con esta muñeca, no estoy en condiciones de seguir jugando en Barcelona». Pero Moutet, zurdo travieso y jugón, está dispuesto a complicarle la vida al único Top 10 que queda en el cuadro: Lorenzo Musetti. Y el partido, de repente, se vuelve un carnaval.
Moutet es un estajanovista del tenis. Nunca ha despegado del todo (31.º del mundo, viviendo su mejor ranking), no tiene títulos ATP, pero como rival es un incordio de manual. Un bad boy con todas las letras. En Madrid, contra Mayot, abandonó la pista porque la grada le descosía a silbidos. También se peleó con Bublik. También insultó a Jarry: «¡Patético!». Y hoy, en Barcelona, vuelve a la carga.
Abre el partido con un saque en cuchara. No sirve fuerte (unos 165 km/h), pero sus golpes son revueltos, su juego tan variado como impredecible. Musetti tarda 40 minutos en metabolizarlo y desactivarlo. Lo hace en el octavo juego, cuando por fin rompe el servicio del francés y acelera hacia el primer set… y hacia la victoria.
«¡No me sale nada!», empieza a vocear Moutet, que además de travieso es temperamental y malcarado. Arroja la raqueta sobre la tierra, se golpea con las cuerdas en la frente, lanza la bola más allá de las tribunas más altas. ¡Home run!
Qué fantástico es el espectáculo de Moutet: se maldice, pide aplausos, firma globos, se desquicia. Ante el show, Musetti ni se inmuta. Este italiano es un tenista experimentado y reformulado. Él mismo nos lo contaba días atrás en La Vanguardia: «Si he ganado en algo en los últimos cuatro meses, desde que José Perlas se unió a mi equipo técnico, es en la confianza».
Además, es terrícola. Basta con echarle un vistazo a su 2025: semifinales en Roland Garros, Madrid y Roma. Y final en el Masters 1.000 de Montecarlo. Aunque de galones no se vive, y ojo que Moutet, entrados en el segundo set, vuelve a carburar: se ha rehecho, vuelve con los ángulos extravagantes y suelta un amplio repertorio de dejadas, globos y pasadores que tensa a Musetti.
«No es fácil jugar contra él. Recuerde que el primer saque lo ha hecho desde abajo. Ahí me ha puesto en alerta. Te quema energías mentales y físicas. Pero he jugado otras veces con él y ya estaba preparado», dice luego.
Ahora Moutet le rompe el servicio, se colocan 1-1 en la segunda manga, Musetti tiene que reconducir esto. El espectáculo es asimétrico. Musetti no abre la boca. Moutet hace aspavientos. Celebra los puntos como si no hubiera un mañana. Tras apropiarse de un intercambio, se lleva una mano a una oreja, pide aplausos.
«¡Vamos!», grita cuando salva su saque y se va al 1-2. Su voz sobrevuela el escenario, llega hasta el Camp Nou, y la parroquia lo celebra, ¡se lo están pasando bien!
Nada. Ni mu. Nada hace ni dice Musetti, que sigue a lo suyo y solo se comunica con su equipo, con Perlas, que le dirige desde su box como en otros tiempos dirigió a Moyà, Albert Costa, Ferrero, Almagro, Coria, Fognini o Tipsarevic, y codirigía a la España que ganó dos Copas Davis, así hasta el golpe final, cuando Moutet, acaso harto de sí mismo, transige.
Musetti da rienda suelta a su consistencia: tal y como va el torneo, se perfila como gran favorito. Y Moutet, aunque pierda, se va ovacionado. Porque en el fondo, todos hemos venido a ver el show.
Tags virales: #MoutetShow, #BadBoyDelTenis, #DramaEnLaPista, #TenisEmocional, #ZurdoTravieso, #ShowtimeEnBarcelona, #MusettiConsistente, #PerlasElMaestro, #TenisConAlma, #ElFrancésQueNosEnamora, #PartidoDelAño, #DramaYDeporte, #TenisQueSeSiente, #LeyendasEnLaMaking, #ElReyDeLasDejadas, #TenisSinFiltro, #LaVanguardiaEnLasGradas, #ShowMustGoOn, #TenisQueSeVive, #ElEncantoDelZurdo.
,


Deja una respuesta