LOS ÁNGELES (EEUU) — La alfombra roja del Dolby Theatre ya está desplegada y los focos apuntan a Hollywood, pero horas antes de que se abran las puertas de la 94ª edición de los Premios de la Academia, un reportaje de The New York Times ha robado protagonismo a las galas previas. La pieza, firmada por Jason Horowitz junto a Carlos Barragán, no solo perfila el camino de Sirāt, la película española nominada a Mejor Película Internacional, sino que desvela una supuesta disputa entre dos de los directores más influyentes del panorama actual: Óliver Laxe y Rodrigo Sorogoyen.
Según el diario neoyorquino, la tensión entre ambos estalló «una noche de finales de septiembre en un bar de karaoke del norte de España», donde, según la versión recogida, mantuvieron «una acalorada discusión». La anécdota, presentada como un cruce de críticas artísticas, habla de que Sorogoyen habría cuestionado abiertamente la calidad de Sirāt y habría apuntado a «una mala decisión técnica en una escena clave». Laxe, por su parte, habría respondido que era «la cosa más estúpida que he oído en mi vida».
Ambos directores, consultados por el medio, han restado dramatismo al episodio. Sorogoyen lo ha enmarcado en la sana rivalidad creativa, mientras que Laxe ha bromeado sobre la posibilidad de simular una pelea para avivar el morbo. «Como saben, el ecosistema del cine español es diverso», ha asegurado el realizador de Sirāt, dejando claro que sus diferencias son puramente artísticas y no personales.
El reportaje, sin embargo, no se queda en el culebrón. Horowitz y Barragán aprovechan el tirón del supuesto encontronazo para reflexionar sobre la evolución del cine español desde la muerte de Francisco Franco en 1975. Rememoran cómo, durante décadas, el séptimo arte patrio exploró la identidad emergente del país, «beneficiándose de la ausencia de Franco, pero aún marcada por ella». También recuerdan el papel transformador de figuras como Pedro Almodóvar, que «pusieron a España en el mapa con una visión transgresora y visceral de una España moderna y recién democrática».
La publicación ha generado un debate instantáneo en redes sociales, donde usuarios y profesionales del sector han especulado sobre la veracidad del encontronazo y su posible impacto en la industria. Mientras algunos lo toman como una anécdota simpática, otros lo interpretan como un síntoma de las tensiones creativas que bullen bajo la superficie del cine español actual.
Con Sirāt ya instalada en la carrera por la estatuilla dorada, el foco mediático no solo apunta a su calidad artística, sino también a las historias que rodean a sus creadores. Y, como suele ocurrir en Hollywood, el drama extracinematográfico termina siendo tan viral como las propias películas.
,


Deja una respuesta