Un cambio de rumbo en los vehículos eléctricos desploma 65 mil millones de dólares en la industria automotriz

La política de Trump y la falta de infraestructura frenan la transición eléctrica

Por Kana Inagaki y Harry Dempsey
Londres y Tokio / 16.02.2026 00:43:33

Un giro dramático en las políticas de vehículos eléctricos ha desatado una tormenta financiera en la industria automotriz global, con amortizaciones por valor de al menos 65 mil millones de dólares en el último año, mientras los fabricantes se apresuran a reajustar sus estrategias ante un panorama cada vez más incierto.

La industria automotriz se tambalea tras la cancelación de créditos fiscales para vehículos eléctricos en Estados Unidos y la determinación del presidente Donald Trump de retroceder las regulaciones climáticas. Las empresas que más apostaron por la electrificación ahora enfrentan las consecuencias más duras, con Stellantis a la cabeza del derrumbe.

Stellantis: el caso más emblemático del fracaso eléctrico

El gigante automotriz que controla Peugeot, Fiat y Jeep acaba de anunciar una amortización récord de 26 mil millones de dólares para descartar modelos eléctricos y, en un giro sorprendente, reactivar su legendario motor V8 «Hemi» de 5.7 litros en Estados Unidos. La decisión incluye también el regreso de motores diésel para modelos europeos.

El golpe financiero fue inmediato: las acciones de Stellantis se desplomaron, borrando 6 mil millones de dólares de su valor de mercado en cuestión de días. La compañía, que había prometido que los vehículos eléctricos representarían el 100% de sus ventas en Europa para 2030 y la mitad en Estados Unidos, ahora enfrenta una realidad muy diferente.

El mercado estadounidense se resiste a la electrificación

Los ejecutivos de la industria ahora esperan que los vehículos eléctricos representen solo el 5% del mercado estadounidense de autos nuevos, muy por debajo de las proyecciones optimistas de años anteriores. La cancelación de incentivos fiscales y la postura agresivamente pro-combustibles fósiles de la administración Trump han creado un entorno hostil para la adopción masiva de vehículos eléctricos.

Ford no se quedó atrás en las pérdidas, anunciando una reducción de valor de 19 mil 500 millones de dólares tras cancelar su camioneta eléctrica F-150, un modelo que se esperaba fuera clave para competir en el lucrativo segmento de pickups.

El error estratégico de la industria

Según Stephen Reitman, analista de Bernstein, los fabricantes «se dejaron llevar por la euforia» de las valoraciones de Tesla sin entender realmente las necesidades del consumidor estadounidense. El problema no fue solo la falta de infraestructura de recarga, sino que los vehículos eléctricos ofrecidos no cumplían con las expectativas de precio y autonomía de los conductores.

El fenómeno Elon Musk también jugó en contra del sector. El activismo político del magnate provocó una reacción negativa que impactó las ventas de Tesla, forzando a la compañía a suspender la producción de sus modelos S y X de gama alta.

Honda: el gigante japonés también sucumbe

Honda, el único fabricante japonés que había anunciado su intención de abandonar completamente los vehículos de gasolina y diésel para 2040, pronosticó pérdidas anuales de 4 mil 500 millones de dólares relacionadas con vehículos eléctricos, incluyendo 1 mil 900 millones en amortizaciones.

La compañía advirtió que podrían surgir más gastos mientras renegocia su alianza con General Motors en Estados Unidos, que a su vez depreció 7 mil 600 millones de dólares en sus operaciones de vehículos eléctricos.

El dilema de la diversificación

A medida que el ritmo de la transición eléctrica se ralentiza en mercados clave como Estados Unidos y China, los fabricantes enfrentan un desafío cada vez más costoso: ofrecer una gama completa que incluya vehículos eléctricos, híbridos y de gasolina.

Jim Farley, CEO de Ford, reconoció ante los inversionistas que el entorno regulatorio global es el «comodín» mientras la compañía refina su estrategia. Sin embargo, mantuvo que existen suficientes opciones de electrificación globalmente para adaptarse a las preferencias de los clientes.

El futuro incierto de la industria

Los analistas advierten que Stellantis podría enfrentar más amortizaciones mientras busca mejorar su participación de mercado en Estados Unidos con un enfoque renovado en modelos híbridos y de gasolina.

Michael Tyndall, analista senior de HSBC, escribió en un informe reciente: «La perspectiva de nuevos costos de única ocasión, con implicaciones financieras desconocidas, nos da motivos para mantener la cautela».

Mientras Mary Barra, CEO de GM, insiste en que su objetivo final seguirá siendo los vehículos eléctricos, la realidad es que la industria automotriz global enfrenta una encrucijada sin precedentes, donde las decisiones estratégicas de hoy determinarán qué fabricantes sobrevivirán a esta transición turbulenta.


Tags y frases virales:

  • 65 mil millones de dólares en pérdidas
  • Trump vs. vehículos eléctricos
  • Stellantis cancela eléctricos y revive el V8
  • El error estratégico de la industria automotriz
  • Honda pierde 4.5 mil millones en EV
  • Ford cancela F-150 eléctrica
  • El colapso del mercado de vehículos eléctricos en EE.UU.
  • Elon Musk y la reacción política
  • La infraestructura de carga es el problema
  • Los fabricantes japoneses se rinden
  • El fin de la era eléctrica
  • 65 mil millones: el costo de la mala planificación
  • Trump acaba con los sueños eléctricos
  • Stellantis: de héroe a villano eléctrico
  • El V8 vuelve para salvar a la industria
  • Honda admite: los EV no funcionan
  • Ford pierde 19.5 mil millones en EVs
  • El mercado de EV se desploma un 95%
  • Los consumidores rechazan los vehículos eléctricos
  • La transición eléctrica está muerta

,


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *