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© Arquitectura viva / Shinkenchiku Sha.

Desde el inicio, los ingenieros sabían que la isla no permanecería intacta. El peso de la estructura y el asentamiento natural de la arcilla provocaron un hundimiento que, en algunos puntos, alcanzó los 8 metros en los primeros años. Aunque la velocidad se redujo con el tiempo, el fenómeno continúa: en 2023, el aeropuerto ya había cedido casi 11 metros, y se prevé que llegue a los 12 o 13 metros en las próximas décadas.

Para contrarrestar este efecto, se instalaron 1.000 columnas hidráulicas que permiten ajustar la altura de la terminal. Un sistema de bombeo extrae el agua acumulada y evita la aceleración del hundimiento. Estas soluciones son costosas y requieren mantenimiento constante, pero han demostrado ser eficaces hasta ahora.

El desafío del tiempo y el clima

Kansai, la isla que quiso volar: la hazaña y el desafío del aeropuerto japonés que no deja de hundirse
© Arquitectura viva / Shinkenchiku Sha.

Además de la presión interna, el aeropuerto debe lidiar con la amenaza externa: tifones, tsunamis y el aumento del nivel del mar. En 2018, el tifón Jebi inundó pistas y terminales, causando daños por más de 2.000 millones de dólares y dejando varados a miles de pasajeros. La isla artificial, a pesar de estar diseñada para resistir condiciones extremas, no es invulnerable.

El cambio climático añade una capa más de incertidumbre. Si el nivel del mar sube más rápido de lo previsto, la gestión del agua y la integridad de la isla podrían verse comprometidas. El mantenimiento de la infraestructura se vuelve cada vez más complejo y costoso.

Una lección en ingeniería y gestión

Kansai es un caso de estudio único. Demuestra que la ingeniería puede superar límites aparentemente insuperables, pero también que cada solución trae nuevos desafíos. La isla que quería volar ahora lucha por no hundirse, y su supervivencia depende de la innovación continua y la inversión sostenida.

Su historia es un recordatorio de que, en la ingeniería moderna, el éxito no solo se mide por la capacidad de construir, sino por la de adaptarse y sobrevivir con el tiempo. Y, aunque el futuro sigue siendo incierto, Kansai sigue operativo, un testimonio de la resiliencia humana frente a las fuerzas de la naturaleza.

Fuente: Xataka.

Imágenes: Arquitectura viva / Shinkenchiku Sha / Hata Yoshio.

En Xataka: El misterio de los Pilares de la Tierra: una obra que cambió para siempre la historia de la arquitectura.

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