Europa busca «reseteo» con EE.UU. en Múnich: interdependencia, no dependencia

La Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC) 2025 ha abierto sus puertas con un mensaje claro por parte de Europa: la reconciliación con Estados Unidos es posible, pero bajo nuevos términos de interdependencia mutua. El ambiente en la capital bávara refleja un continente que, tras meses de tensiones comerciales y diplomáticas, busca redefinir su relación con Washington sin renunciar a su autonomía estratégica.

«Ni siquiera EE.UU. puede caminar solo en la era de las grandes potencias»

El canciller alemán Friedrich Merz marcó el tono definitivo de la posición europea durante su intervención inaugural, sorprendiendo al cambiar del alemán al inglés en mitad de su discurso específicamente para que la delegación estadounidense pudiera entenderle sin necesidad de traductores. «En la era de las grandes potencias, ni siquiera EE.UU. es lo suficientemente fuerte como para caminar en solitario», declaró Merz, sentando las bases de un mensaje que resonaría durante toda la jornada.

El líder alemán no escatimó en reconocer la gravedad del momento: «Hemos cruzado un umbral hacia una época que una vez más se caracteriza por el poder y la política de las grandes potencias». Con estas palabras, Merz admitió que «el orden internacional que se basaba en derechos y reglas está a punto de ser destruido» y que «este orden, por imperfecto que fuera incluso en su mejor momento, ya no existe».

Sin embargo, el canciller encontró un rayo de esperanza en las palabras del filósofo Peter Sloterdijk, citándolo para subrayar que Europa ha terminado su «larga pausa en la historia mundial» para jugar finalmente «un papel como potencia global».

«Ser miembro de la OTAN no es solo una ventaja para Europa, sino también para EE.UU.»

En un mensaje especialmente dirigido a los más de cincuenta congresistas norteamericanos presentes en la sala, Merz subrayó que «ser miembro de la OTAN no es sólo una ventaja competitiva para Europa, sino también para EE.UU.» Esta afirmación marcó un punto de inflexión en el tono de las relaciones trasatlánticas, pasando de la dependencia histórica a una visión de beneficio mutuo.

«Reparemos y reconstruyamos la confianza trasatlántica juntos», invitó Merz a aprovechar el escenario que ofrece la MSC, pero no sin poner por delante que «los europeos estamos haciendo ya nuestra parte». Esta afirmación responde a las críticas desde Washington sobre la supuesta falta de compromiso europeo con la seguridad colectiva.

«El MAGA no es nuestra guerra cultural, ni la cultura de los aranceles»

Merz trazó líneas rojas claras con la administración Trump, estableciendo diferencias fundamentales en valores y políticas. «Sin embargo, la actual guerra cultural MAGA no es nuestra, ni la cultura de los aranceles y el proteccionismo», declaró tajantemente. «Seguimos creyendo en el libre comercio, los acuerdos climáticos y la Organización Mundial de la Salud. Porque estamos convencidos de que solo resolveremos tareas globales juntos».

Este posicionamiento responde directamente a las políticas proteccionistas implementadas por la administración Trump, que han generado tensiones comerciales significativas entre ambos lados del Atlántico. Merz dejó claro que Europa no está dispuesta a sacrificar sus principios fundamentales en aras de una alianza que, según él, debe basarse en valores compartidos.

«La libertad de expresión termina aquí, con nosotros, cuando esta palabra se vuelve contra la dignidad humana»

El canciller alemán respondió sin ambages al discurso del vicepresidente estadounidense J.D. Vance del año anterior, cuando reprochó a Europa un déficit de libertad de expresión por no admitir discursos de partidos de extrema derecha como Alternativa para Alemania (AfD). «La libertad de expresión termina aquí, con nosotros, cuando esta palabra se vuelve contra la dignidad humana y la Ley Fundamental», declaró Merz, trazando una línea clara entre la libertad de expresión y el respeto a los valores democráticos fundamentales.

«Juntos somos más fuertes»: el nuevo mantra europeo

«La asociación transatlántica ha perdido su naturaleza evidente, primero en Estados Unidos, luego también aquí en Europa y probablemente también en este salón», reconoció Merz ante un auditorio expectante. Pero inmediatamente añadió: «Si nuestra asociación quiere tener futuro, debemos restablecerla en dos sentidos».

Esta justificación, enfatizó, «debe ser tangible, no esotérica». «Tenemos que llegar a la conclus

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