Iñaki Urdangarin revela detalles inéditos de su vida en «Todo lo vivido»: desde su primer encuentro con la infanta hasta la broma en la cárcel
La figura de Iñaki Urdangarin ha sido objeto de escrutinio público durante años, desde su papel como miembro de la familia real hasta su condena en el caso Nóos. Ahora, el exjugador de balonmano ha decidido contar su propia versión de los hechos en su libro «Todo lo vivido», que acaba de salir a la venta. En esta obra, Urdangarin repasa tanto los momentos felices como los más difíciles de su vida, ofreciendo detalles hasta ahora desconocidos.
La verdadera historia de cómo conoció a la infanta Cristina
Una de las revelaciones más interesantes del libro tiene que ver con el famoso encuentro entre Iñaki y Cristina en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996. Contrariamente a lo que se ha contado muchas veces, Urdangarin aclara que ese encuentro no fue el comienzo de su historia:
«Se ha contado muchas veces que conocí a Cristina en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996. Y sí, es cierto que coincidimos allí, pero esa historia –tan cinematográfica, tan perfecta para los titulares- no se corresponde del todo con la realidad».
Según relata, el saludo fue «cordial, educado, rápido. Nada más. Ninguna chispa, ninguna conversación. Un acto oficial». La versión romántica que imaginó la opinión pública de un «romance olímpico» no se corresponde con lo que realmente ocurrió.
El verdadero primer encuentro significativo tuvo lugar meses después, en octubre de 1996, en una cena organizada por exolímpicos en Barcelona. Allí fue donde realmente comenzó su historia:
«Fue allí donde, por primera vez, cruzamos una conversación de verdad. Donde comenzó todo».
Urdangarin describe cómo todo fue «muy natural, fácil, fluido» y que «había conexión». A partir de ahí, comenzaron a quedar y su relación fue creciendo.
La pedida de mano en el lago de Garda
La propuesta de matrimonio tampoco ocurrió como muchos podrían imaginar. Urdangarin le pidió matrimonio a Cristina en el lago de Garda, en Italia, pero sin el tradicional gesto de hincar la rodilla:
«Su rostro fue un poema. No se lo esperaba. Y sí, fue una noche mágica. Uno de los recuerdos más bonitos de mi vida».
La boda se celebró finalmente el 4 de octubre de 1997, aunque Urdangarin reconoce que no era la fecha ideal para él debido a la temporada deportiva.
Detalles inéditos de la boda real
El libro también revela curiosidades sobre la organización de la boda. Por ejemplo, Urdangarin tuvo que ceder parte de sus invitaciones a Cristina porque «la mayor parte del aforo se había reservado para autoridades institucionales: presidentes de comunidades autónomas, embajadores, representantes del cuerpo diplomático».
Para compensar a los amigos que no pudieron asistir a la ceremonia, organizaron una despedida de solteros dos días antes en el Hotel Juan Carlos I de Barcelona, donde «no hubo filtros: amigos de toda la vida junto a los royals que ya estaban en Barcelona, invitados y no invitados a la ceremonia… Todos mezclados en un ambiente relajado, feliz».
El origen de su mote «Txiki»
Urdangarin explica que es el sexto de siete hermanos y que le llamaron «Txiki» porque durante cuatro años fue el pequeño de la casa. Este mote le acompañó incluso cuando nació su hermana menor.
Sus sueños de infancia: de granjero a jugador de balonmano
Contrariamente a lo que muchos podrían pensar, de pequeño Urdangarin quería ser granjero. Pasaba veranos trabajando en granjas y cuando le preguntaban qué quería ser de mayor, siempre respondía lo mismo: «Granjero».
También revela una anécdota curiosa: de pequeño iba a merendar y hacer los deberes a casa de su vecino Peret, el famoso cantante catalán. Recuerda con fascinación las paredes llenas de discos dorados y plateados que colgaban como cuadros.
Sus inicios universitarios y cambios de carrera
Urdangarin intentó estudiar Empresariales, pero debido a una lesión y las dificultades para comp
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