Kate Manne: De cancelar su gira por estar «demasiado gorda» a desmontar la gordofobia
La reconocida filósofa feminista Kate Manne se enfrentó a un dilema personal y profesional que terminó convirtiéndose en el punto de partida de su más reciente obra. A pesar de su destacado currículo académico y su reconocida autoridad intelectual, Manne canceló la gira promocional de su libro «Down Girl: The Logic of Misogyny» por miedo a que la gente pensara que estaba demasiado gorda.
«Para mí, el problema de ser una mujer gorda en un contexto en el que intentas decir la verdad sobre poder y te opones al patriarcado y a la misoginia es que la gente no ve más allá de la gordura», explica Manne en una videoconferencia. «Y, cuando eres gorda, te descartan como autoridad, aunque, por supuesto, tu cuerpo sea completamente irrelevante para tu autoridad intelectual y no diga nada al respecto, pero ver a una mujer gorda es realmente como un cliché que crea un punto y final y acaba con todo interés».
Este conflicto personal reveló un problema mucho más profundo y estructural: la gordofobia interiorizada de Manne no era más que un reflejo de un rechazo social generalizado hacia las personas con sobrepeso. Esta revelación fue el germen de su nuevo libro, «Irreductibles: Cómo hacer frente a la gordofobia», editado por Capitán Swing.
¿Qué es exactamente la gordofobia?
La gordofobia no es solo el señalamiento público que sufren las personas con sobrepeso en situaciones como ir a la playa. Para Manne, es «una forma grave y subestimada de opresión estructural» que se solapa con otras opresiones como el machismo, el racismo o la aporofobia.
«Una persona obesa se enfrenta a la discriminación no solo en el ámbito interpersonal, donde la gente se comporta de forma cruel con ella, sino también en todos los aspectos de la vida a los que normalmente se necesita acceder para prosperar», explica la filósofa.
Esta opresión se manifiesta en múltiples ámbitos:
- Educación: Diferencias graves en cómo se trata a niños obesos y delgados
- Atención sanitaria: Discriminación por parte de médicos que no proporcionan atención médica adecuada
- Empleo: Grandes efectos en las oportunidades laborales
- Transporte y espacios públicos: Dificultades de acceso
- Ocio y ejercicio: Falta de equipos adecuados para sus cuerpos
- Vida romántica: Perspectivas afectadas incluso cuando hay atracción
«Es una opresión estructural porque dondequiera que vayas como persona gorda hay algo en tu camino que no solo proviene de que la gente sea mala, grosera o no te apoye, sino que realmente es un conjunto de barreras sistémicas que bloquean el acceso de alguien a una vida próspera y buena», sentencia Manne.
El exagerado problema de salud
El argumento central que sostiene la gordofobia es que el sobrepeso y la obesidad son malos para la salud. Sin embargo, Manne argumenta que esta premisa ha sido convenientemente exagerada.
«Existen correlaciones entre estar muy obeso y tener mala salud, pero también hay correlaciones entre estar muy delgado y tener mala salud, y tendemos a oír hablar mucho menos de esos riesgos», explica. Además, cuestiona si esa correlación es realmente causal, ya que muchas enfermedades provocan aumento de peso.
La filósofa cita las investigaciones de Katherine Flegal, científica de los CDC estadounidenses, quien publicó en 2005 un estudio en el reputado Journal of the American Medical Association que apuntaba que el riesgo de mortalidad asociado a la gordura era mucho menor de lo que se había creído habitualmente.
«De hecho, la mejor categoría en la que se puede estar, en términos medios, en lo que respecta a las estadísticas generales de mortalidad y morbilidad, es la de sobrepeso», revela Manne. Esto sorprende a mucha gente, ya que tener un IMC entre 25 y 30 a menudo lleva a recomendaciones médicas de perder peso, a pesar de no correr un riesgo elevado.
El imperio de la gordofobia
La gordofobia no opera bajo realidades estadísticas, sino que es fundamentalmente un problema cultural. A partir de cierto Índice de Masa Corporal, es evidente que la obesidad provoca importantes problemas de salud, pero hay muchos otros factores de riesgo que no conllevan el estigma asociado al sobrepeso.
«Las personas toman todo tipo de decisiones arriesgadas para vivir sus vidas plenamente», argumenta Manne. «Realizan expediciones de alpinismo y practican deportes peligrosos como la escalada en roca, carreras de coches, buceo, puenting… Y todas esas cosas que son arriesgadas. No moralizamos sobre eso».
Curiosamente, la gordofobia es aún más prevalente en las sociedades con mayores tasas de sobrepeso. «Se podría pensar que, dado que las personas gordas son, en cierto modo, la mayoría de la población, habría un movimiento mayor para combatir la fobia a la gordura. Pero la solidaridad es muy difícil de conseguir para las personas gordas».
La industria alimentaria y de la salud ha explotado esta contradicción durante décadas en lo que se conoce como la «cultura de la dieta». «Es muy normal que las personas sean algo más gordas de lo que eran históricamente en un entorno social con abundancia de calorías», explica Manne. «Entonces, no solo se puede ganar dinero vendiendo alimentos tentadores, sino que, lo que es más importante, se pueden vender las soluciones en forma de productos dietéticos, retiros de bienestar, costosas bicicletas estáticas, rutinas de fitness… Existe una industria multimillonaria basada en la idea de que las personas son más gordas de lo que serían de otro modo».
Qué hacer si hasta tu madre te llama gordo
La realidad es que las personas gordas tienen que aguantar constantes comentarios sobre su peso. «Tienes derecho a tener tu opinión. Pero yo tengo derecho a pensar que eres gilipollas por ello, y más aún por expresarla cuando nadie te la ha pedido», responde Manne.
En su evolución personal, Manne ha aprendido a usar las palabras «gordo» y «gorda» no como insultos, sino como descripciones naturales de ciertos cuerpos. También ha aprendido a dejar de hacer dieta, obsesionarse por el peso y vivir en paz con su cuerpo.
«Que le jodan a la cultura de la belleza, junto con la cultura de la dieta. Quemémosla. Demolámosla», escribe en las últimas páginas de su libro.
Manne no aboga por que las personas gordas participen en concursos de belleza, sino por su desaparición completa. «No podemos limitarnos a ampliar nuestros estándares de belleza de forma gradual y fragmentaria, sino que debemos deshacernos por completo de la idea de la cultura de la belleza».
Para ello, propone el concepto de «reflexividad corporal»: «Consiste en que mi cuerpo es para mí, tu cuerpo es para ti y nuestros cuerpos no son realmente asunto de nadie más». Esta perspectiva implica deshacerse de las escalas de evaluación y entender que «mi cuerpo es solo para mí».
Este viaje de autoconocimiento y activismo ha llevado a Manne a comprar su primer bañador en más de veinte años, simbolizando su liberación de las ataduras de la gordofobia internalizada y su compromiso con la lucha contra esta opresión estructural.
Tags: gordofobia, feminismo, Kate Manne, cuerpo, discriminación, salud, obesidad, cultura de la dieta, opresión estructural, positividad corporal, reflexividad corporal, cuerpo gordo, activismo, autoestima, belleza, IMC, Katherine Fogle, CDC, Journal of the American Medical Association, Capitán Swing, Down Girl, Irreductibles.
Palabras clave virales: gordofobia, cultura de la dieta, cuerpo gordo, reflexividad corporal, opresión estructural, Kate Manne, cuerpo para mí, quemar la cultura de la belleza, solidaridad gorda, industria de la dieta, IMC, Katherine Fogle, CDC, Journal of the American Medical Association, Capitán Swing, Down Girl, Irreductibles.
Oraciones virales: «Que le jodan a la cultura de la belleza, junto con la cultura de la dieta. Quemémosla. Demolámosla», «Mi cuerpo es para mí, tu cuerpo es para ti y nuestros cuerpos no son realmente asunto de nadie más», «Tienes derecho a tener tu opinión. Pero yo tengo derecho a pensar que eres gilipollas por ello», «Es una opresión estructural porque dondequiera que vayas como persona gorda hay algo en tu camino», «La mejor categoría en la que se puede estar, en términos medios, en lo que respecta a las estadísticas generales de mortalidad y morbilidad, es la de sobrepeso».
,


Deja una respuesta