Madrid se abre al secreto mejor guardado: El Capricho podría visitarse entre semana
Paseos entre bosques de lilos y árboles del amor, recorriendo los caprichos que se le antojaban a la duquesa de Osuna en forma de salones de baile, casitas de campo, láminas de agua y fortines. Así transcurría la vida de María Josefa Alonso Pimentel en el Parque del Capricho, quien concibió este jardín —lo suficientemente alejado del centro y, al mismo tiempo, cercano a él— para su disfrute cotidiano. Más de dos siglos después, ese privilegio íntimo podría dejar de ser excepcional y acercarse aún más al día a día de los madrileños.
El jardín que solo florece los fines de semana
En el mapa de los grandes jardines históricos de la capital, como el Parque del Retiro, la Casa de Campo o el Campo del Moro, El Capricho ocupa un lugar singular. A diferencia del resto, solo abre de forma regular al público los fines de semana y festivos, con un aforo máximo de mil personas al día. Un tratamiento delicado que lo aleja de la lógica del parque urbano al uso. Por eso, la posibilidad de extender, aunque sea de forma limitada y guiada, las visitas entre semana supondría un cambio significativo en la manera de habitar uno de los espacios más singulares de Madrid.
Y eso es precisamente lo que sopesan ahora los técnicos. ¿Qué ha cambiado? «Que dentro de unos meses el palacio abrirá como el futuro museo de la duquesa de Osuna», explica a ABC el subdirector general de conservación de zonas verdes y arbolado urbano del Ayuntamiento de Madrid, Antonio Morcillo. De ahí que, ligado a la apertura del palacio tras el verano, el ayuntamiento se plantee de la mano de sus expertos, la posibilidad de dar cabida «de forma ordenada y estructurada a una serie de visitas durante los días de diario».
El equilibrio entre preservar y compartir
En cualquier caso, estas visitas serían de duración limitada y en grupos reducidos, con el objetivo de que el jardín pueda soportarlas. «Cualquier espacio natural —ya sea un parque, un jardín o un bosque— se preserva mejor cuanta menos presión tenga por parte de los visitantes. Pero es posible alcanzar un equilibrio en cuanto al número de visitas, su duración y el tamaño de los grupos para garantizar su conservación», prosigue Morcillo mientras recorre el jardín.
En su opinión, existe una alta probabilidad de que el estudio iniciado hace meses acabe por avalar la ampliación de las visitas. Y es que, aunque este jardín ha abierto tradicionalmente solo los sábados, domingos y festivos, con control de aforo a través de tornos en la entrada, también ha habido excepciones que han funcionado.
«Eso no significa que entre semana, y siempre bajo el auspicio de programas municipales como Pasea Madrid, no se hayan permitido algunas visitas». De ahí que ahora se busque dar continuidad a esa situación excepcional, más aún cuando «dentro de unos meses el palacio abrirá como el futuro Museo de la Duquesa de Osuna», apunta Morcillo en su paseo por el jardín.
El plan que baraja el Ayuntamiento
Por su parte, el delegado del área, Borja Carabante, explicaba que lo que hay sobre la mesa es la apertura de martes a domingo, cerrando solo los lunes «para tareas de mantenimiento», así como limitar el número de visitantes para garantizar su conservación y disfrute.
En principio, se mantendría el aforo de mil personas durante los fines de semana, mientras que en los días laborables se valora permitir el acceso de entre 150 y 200 personas a lo largo de la semana. «Aunque la decisión todavía no está tomada, lo estamos estudiando con los servicios técnicos para acompasar las necesidades de mantenimiento y conservación del parque con las visitas», insistía el delegado.
El borrado de la huella de Filomena
La ampliación de aforo de el parque de El Capricho responde a un largo proceso de restauración del conjunto: desde el palacio, que se convertirá en museo el próximo año tras una rehabilitación de cerca de tres años, hasta la reciente finalización de las actuaciones sobre los últimos daños provocados por Filomena.
«En ese momento hubo algunas caídas de árboles que afectaron a estos elementos, también como consecuencia del frío, la nieve y el hielo que se generaron durante aquel episodio. Estos dos puntos tan singulares sufrieron una serie de deterioros que ahora hemos conseguido revertir mediante esta actuación», apunta Morcillo.
A ello responden las obras que el Ayuntamiento de Madrid ha llevado a cabo tanto en la pequeña fortificación que forma parte del conjunto romántico del jardín como en la casita que servía de salón de baile. El objetivo ha sido «devolver a estos dos elementos tan singulares —el casino de baile y el fortín— a un estado inicial que se perdió como consecuencia de Filomena».
La resurrección del fortín y el casino de baile
Según explican desde el área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, el fortín ha sido objeto de una «cuidadosa intervención centrada en preservar su carácter original». Los trabajos han incluido la limpieza manual de los muros de ladrillo y piedra, el saneamiento estructural y la aplicación de productos que refuerzan la construcción sin alterar su aspecto histórico.
Uno de los hitos más destacados del proyecto ha sido la reconstrucción de la garita desaparecida, llevada a cabo a partir de documentación gráfica, modelos históricos y planos antiguos. También se ha recuperado el pavimento original del interior y se han instalado nuevas pasarelas de madera tratada que, además de ser funcionales, se integran visualmente en el entorno del parque sin desentonar con su carácter natural.
En el caso del casino de baile, edificio de gran valor simbólico y arquitectónico dentro del jardín, la intervención se ha centrado en la consolidación estructural y la recuperación de sus elementos originales. Se ha restaurado la fachada noreste, que presentaba un notable deterioro, y se ha acometido la impermeabilización completa de la terraza, devolviendo estabilidad al conjunto.
También se ha actuado en los muros interiores y exteriores, retirando los revestimientos en mal estado y aplicando nuevos acabados con mortero de cal para preservar la coherencia estética. La bóveda del salón principal ha sido reforzada mediante la consolidación del murete perimetral y la renovación parcial de su base de mampostería, con la aplicación de revocos compatibles con los materiales originales.
Las actuaciones han incluido, además, la restauración de elementos singulares como peldaños, suelos y pavimentos, utilizando piezas originales o nuevas fabricadas con materiales fieles al estilo constructivo del edificio. Las carpinterías de madera han sido cuidadosamente rehabilitadas, respetando en todo momento su diseño histórico.
En el entorno exterior del casino, se han acometido mejoras en los accesos, modificando pendientes y tratando el terreno para favorecer la filtración del agua de lluvia y prevenir futuras escorrentías, lo que garantiza una mayor durabilidad del conjunto.
Tags virales para redes sociales:
-
ParqueDelCapricho
-
JardínSecretoDeMadrid
-
DuquesaDeOsuna
-
TesoroHistórico
-
NaturalezaEnMadrid
-
EspaciosVerdes
-
PatrimonioCultural
-
MadridInsólito
-
JardinesRománticos
-
TurismoCulturalMadrid
-
FilomenaReversa
-
FortínHistórico
-
CasinoDeBaile
-
MuseoOsuna
-
PaseaMadrid
-
ConservaciónNaturaleza
-
JardínRomántico
-
PatrimonioRestaurado
-
EspaciosÚnicos
-
MadridVerde
-
DescubreMadrid
-
JardínHistórico
-
AforoLimitado
-
VisitasGuiadas
-
EspacioCultural
-
BellezaNatural
-
HistoriaViva
-
MadridÚnico
-
JardínExclusivo
-
NaturalezaPreservada
,


Deja una respuesta