La AIE libera 400 millones de barriles de petróleo en la mayor operación de emergencia de su historia
El estrecho de Ormuz, una de las arterias más críticas del comercio energético mundial, se ha convertido en el epicentro de una crisis sin precedentes que ha llevado a la Agencia Internacional de la Energía (AIE) a activar su mecanismo de emergencia más ambicioso hasta la fecha: la liberación coordinada de 400 millones de barriles de petróleo de las reservas estratégicas de 32 países industrializados.
Un cierre que paraliza el 20% del crudo mundial
La decisión se produce tras el cierre efectivo del estrecho de Ormuz, por donde transitan habitualmente 20 millones de barriles diarios de petróleo y derivados —equivalente a una quinta parte del consumo global—. Los ataques a petroleros, el aumento exponencial del riesgo para la navegación y la retirada de coberturas por parte de las aseguradoras han paralizado en gran medida el tráfico marítimo en la zona. Millones de barriles permanecen bloqueados en buques que no pueden cruzar el estrecho, creando un cuello de botella sin precedentes en el sistema energético internacional.
«Los desafíos a los que nos enfrentamos en el mercado petrolero son de una escala sin precedentes», declaró el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, justificando la decisión. «Me alegra mucho que los países miembros hayan respondido con una acción colectiva de emergencia».
La mayor liberación coordinada de la historia
La cifra de 400 millones de barriles supera ampliamente el precedente más reciente: los 182 millones de barriles que los países de la agencia liberaron en dos fases en 2022 tras la invasión rusa de Ucrania. Esta operación representa la mayor liberación coordinada de reservas estratégicas en los 50 años de historia de la AIE.
El plan contempla inyectar petróleo en el mercado durante al menos dos meses con el objetivo de compensar parte de la interrupción del suministro y frenar la volatilidad de los precios. Desde el inicio del conflicto, el precio del crudo llegó a dispararse un 40%, rozando los 100 dólares por barril antes de moderarse en las últimas sesiones. Este miércoles, el petróleo Brent, de referencia en Europa, se negociaba cercano a 92 dólares el barril.
Los países responden con cifras históricas
España y Japón ya han anunciado su decisión de sumarse a la liberación de una parte de sus reservas estratégicas. La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y para el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha explicado que España aportará el equivalente a 12 días de consumo. Por su parte, la primera ministra japonesa Sanae Takaichi ha mostrado su disposición a liberar reservas en manos privadas equivalentes a 15 días y hasta un mes de las reservas estatales, unos 80 millones de barriles.
Alemania ha declarado tener listos 19,5 millones de barriles para liberar y Reino Unido otros 13,5 millones de barriles. Estados Unidos no ha dado una cifra específica, pero el secretario de Interior, Doug Burgum, ha expresado que en momentos como este es para los que se acumulan las reservas.
Más allá del petróleo: el efecto dominó en los combustibles
El cierre del estrecho de Ormuz no solo afecta al petróleo, sino también a los combustibles derivados que utilizan el transporte, la industria y la aviación. «Las operaciones de las refinerías se han visto interrumpidas, con importantes consecuencias para el suministro de combustibles para aviación e industria», ha alertado Birol.
El repunte de la tensión ha tenido un impacto inmediato en los mercados. Los combustibles refinados siguen registrando fuertes subidas, lo que aumenta el riesgo de que la crisis energética termine trasladándose a la inflación y a la actividad económica global.
Un instrumento de emergencia poco frecuente
Las liberaciones coordinadas de reservas estratégicas son un instrumento utilizado con poca frecuencia. Desde la creación de la AIE en 1974, solo se ha recurrido a una medida similar en cinco ocasiones: durante la primera Guerra del Golfo en 1991, tras los huracanes Katrina y Rita en 2005, durante la crisis libia de 2011 y en dos momentos distintos en 2022 tras el inicio de la guerra en Ucrania.
La AIE fue creada precisamente para coordinar la respuesta de los países industrializados ante crisis de suministro como la actual. Una de sus principales herramientas es el sistema de reservas estratégicas de petróleo. Los países miembros están obligados a mantener existencias equivalentes al menos a 90 días de sus importaciones netas de crudo.
¿Será suficiente para estabilizar el mercado?
En conjunto, los miembros de la AIE cuentan con alrededor de 1.200 millones de barriles en reservas públicas de emergencia. Esta capacidad de almacenamiento permite compensar temporalmente una interrupción importante del suministro mientras se reorganizan las rutas comerciales y se restablece el flujo normal de petróleo.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que la función de la liberación de reservas estratégicas no es sustituir el suministro global de petróleo a largo plazo, algo imposible con las reservas existentes, sino estabilizar el mercado en momentos de fuerte tensión. Al aumentar temporalmente la oferta disponible, los gobiernos intentan frenar las subidas bruscas de precios y ganar tiempo para que el sistema energético mundial se adapte a la nueva situación.
Los analistas advierten que incluso si el conflicto termina pronto, el Brent tardará semanas en recuperar los precios previos a la guerra. Además, las liberaciones anteriores de reservas estratégicas no siempre han tenido el impacto deseado. Las dos liberaciones de 2022 provocaron inicialmente un aumento de los precios del petróleo, ya que los mercados las interpretaron como una señal de que la crisis era peor de lo previsto, antes de finalmente contribuir a la baja de los precios.
El verdadero objetivo: reabrir Ormuz
«Se trata de una medida importante, diseñada para aliviar los efectos inmediatos en los mercados. Sin embargo, lo más importante sigue siendo restablecer los flujos normales de petróleo mediante la reapertura segura del estrecho de Ormuz», ha continuado Birol. «En este contexto, la AIE continuará monitoreando activamente la situación de los mercados y, si es necesario, emitirá recomendaciones adicionales para garantizar la estabilidad energética global».
La liberación de 400 millones de barriles representa un esfuerzo sin precedentes de coordinación internacional, pero su éxito final dependerá de si logra ganar el tiempo necesario para resolver la crisis en el corazón del sistema energético mundial: el estrecho de Ormuz.
Tags virales: #CrisisEnergetica #Petroleo #AIE #EstrechoDeOrmuz #ReservasEstrategicas #GeopoliticaMundial #PreciosDelPetroleo #GuerraEnOrienteProximo #MercadosEnergeticos #Inflacion #Energia #Brent #OPEP #SeguridadEnergetica #CrisisGlobal
,


Deja una respuesta